Despues del "reciente" interes por lo que se denominó arquitectura digital, el siguiente paso "evolutivo" sería apostar por arquitecturas interativas. Si en el primer caso, parecía que lo digital era el fin, generando espacios a partir de ceros y unos, en el segundo caso, lo digital es el medio; una herramienta más para lograr que los espacios tectónicos interactuen con patrones exteriores a través de la arquitectura misma, o bien a través de la interfase que tenemos mas proxima, es decir el cuerpo.
Dentro de este marco de relaciones entre lo tectónico y lo digital, se puede inscribir el ultimo proyecto de NOX, el estudio de Lars Spuybroek.
El Whispering Garden es un pabellón que toma elementos del ambiente y los transforma. Por ejemplo, toma las propiedades del viento, y a partir de estas genera diversos sonidos y a su vez estos modifican la luz del espacio. Al parecer el suelo tendrá sensores que modificarán también aspectos como luz y color, de acuerdo al recorrido de cada usuario.
Todo esto no es nada nuevo, y tampoco es el primer espacio que juega con estos parametros, es simplemente un ejemplo más, que no deja de abrir posibilidades dentro del diseño de espacios.
Via: DesignNews

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados